A propósito del 43 aniversario de la muerte del comunista turco Ibrahim Kaypakkaya

Todos los tormentos continúan igual,

lo despedazan y le dicen que hable,

y le dicen que hable,

pero en lugar de confesar

entrega su vida, Camarada Ibrahim.

Nuestro pueblo te busca por todas partes

los trabajadores de la Unión,

los campesinos de la montaña,

Tu sangre derramada no se olvida,

nosotros tomaremos tu venganza

Camarada Ibrahim.

Fragmento de la canción “Camarada Ibrahim”

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El mundo se convulsiona, por todas partes vemos como estallan luchas revolucionarias y de liberación nacional que combaten valientemente los intereses del imperialismo. En Turquía se desarrolla una de estas luchas desde hace mas de cuarenta años; el TKP/ML, fundado en 1972, participa actualmente en la revolución turca y la lucha del pueblo kurdo en Turquía, Irak, Irán y Siria, que se enfrenta contra las hordas fascistas de los perros falderos del Imperialismo yanquee: el Estado Islámico. La tradición de lucha revolucionaria de Turquía y específicamente del TKP/ML fue construida en parte por su fundador, el camarada Ibrahim Kaypakkaya, quien a los 24 años cayó preso del Estado turco y después de meses de salvaje tortura murió el 18 de mayo de 1973.

Ahora, en el 43 aniversario de su muerte, presentamos un esbozo de su vida y obra, para que sirvan como ejemplo a todos los revolucionarios en México y el mundo.

  1. Camarada Ibrahim Kaypakkaya

“Y sepas: quien cayó como polvo sobre la tierra, quien fue oprimido algún día, se levantará más arriba de las grandes montañas sobre las alas de una luminosa esperanza.”

J. Stalin

En 1949, en la región de Corum, nació el dirigente comunista turco Ibrahim Kaypakkaya. Fue estudiante en el departamento de Física de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Estambul, en 1968 fue expulsado por redactar un folleto en contra de la visita a Turquía de la Flota de Marina de los Estados Unidos.

Militó en el Partido Revolucionario de Obreros y Campesinos de Turquía (TİİKP por sus siglas en turco) y desarrolló trabajo político en la región de Anatolia. Sin embargo, poco a poco las diferencias con dicho partido se agudizaron hasta el punto de la ruptura. Las divergencias de Kaypakkaya con el TİİKP se pueden encontrar en el texto “Los orígenes y el desarrollo de nuestras diferencias con el revisionismo Shafak: Crítica general del TİİKP” publicado en junio de 1972; en él se señala las desviaciones oportunistas de derecha que pretendían frenar la lucha armada. Dicho documento es importante porque plantea el camino que ha de seguir el movimiento revolucionario en Turquía:

  1. Los cuadros revolucionarios no pueden ser formados unicamente en “grupos de estudio” alejados de la lucha de clases, deben de estar intimamente ligados al proceso revolucionario.

  2. El hecho de que el partido se encuentre en todo el país no es condicionante para el estallamiento de la lucha armada y la consolidación del poder rojo: Los revisionistas Shafak niegan el hecho de que el partido, en sus años de fundación y por un período relativamente largo después de eso, no puede organizarse a nivel de todo el país y en consecuencia no puede unir la lucha por todo el país que, en nuestras condiciones, só1o lo logrará durante el período de lucha armada y que, sin embargo, en el período anterior a alcanzar esto, puede lanzar la lucha armada en regiones rurales avanzadas…

  3. La línea de masas consiste en organizar a los elementos mas avanzados de la masa, elevar el nivel de los intermedios y tratar de ganar a los atrasados: “Una línea revolucionaria de masas es: entre las diversas regiones, unirse con el pueblo de la región más avanzada, elevar el nivel de las regiones intermedias y ganar a las regiones atrasadas. En cuanto a las regiones más avanzadas, unirse allí con los elementos más avanzados, elevar el nivel de los intermedios y tratar de ganarse a los atrasados. Es decir: siempre estar a la cabeza de los más avanzados pero no romper los vínculos con las masas que hay trás de ellos; impulsarlos a avanzar. En cuanto a lo que hacen los revisionistas Shafak, es lo siguiente: se amoldan a los elementos más atrasados de las regiones más atrasadas y, a aquellos que avanzan, los hacen trastabillar y los empujan al atraso.”

Además, el partido no puede defender a toda costa TODAS las reivindicaciones inmediatas de la masa, pues esto puede derivar en un viraje contrarrevolucionario. Debemos organizar a las masas por las necesidades concretas que corresponden con las reivindicaciones políticas del partido, es decir, las reivindicaciones progresistas, democráticas y revolucionarias: “Las reivindicaciones inmediatas no pueden defenderse o apoyarse bajo todas las circunstancias. Los marxistas-leninistas defienden y apoyan las reivindicaciones inmediatas a condición de que estén estrechamente integradas a nuestras reivindicaciones políticas y a nuestra agitación revolucionaria entre las masas, y que nunca se pongan en primer plano reemplazando nuestras consignas revolucionarias…”

  1. La lucha armada es una forma de la lucha política “¿Prevalecerá aquí también un punto de vista ‘puramente militar’? ¿No son estos señores conscientes del hecho de que la lucha armada, es decir, la guerra de guerrillas, es una forma de lucha política? La lucha armada no es la única forma de lucha política sino que es una forma de esta. ‘La guerra es la continuación de la política por otros medios’ y ‘desde la antigüedad nunca ha habido una guerra que no tenga un carácter político’ (Mao Tse-tung). Este el el abece del marxismo-leninismo”

Ibrahim Kaypakkaya vivió en un tiempo de grandes debates en el Movimiento Comunista Internacional. En la gran controversia chino-soviética, él se posicionó decididamente por la línea del Partido Comunista Chino (PCCh) dirigido por el presidente Mao Tse-tung. Impulsó una decidida lucha en contra de las expresiones del revisionismo soviético en Turquía. Con los planteamientos del maoísmo, señaló el carácter nacional del pueblo kurdo, y la necesidad de la Guerra Popular para construir la Revolución de Nueva Democracia. Además atacó duramente al “kemalismo” (movimiento nacionalista turco que fincó las bases del Estado turco), calificándolo de fascismo disfrazado.

Tras su rompimiento con el TİİKP en 1972, Ibrahim Kaypakkaya junto a otros camaradas, fundan el Partido Comunista de Turquía (TKP/ML) y el Ejército de Liberación de Obreros y Campesinos (TIKKO por sus siglas en turco). Para ese momento tan sólo tenía 23 años, pero su figura había cobrado gran dimensión para el proletariado internacional en la medida que desarrolló uno de los primeros intentos serios para aplicar los postulados del pensamiento de Mao Tse-tung fuera de China.

Kaypakkaya se convirtió en un símbolo de solidaridad y camaradería cuando él y sus camaradas capturaron y ejecutaron a un informante del Estado turco, quien fuera responsable del asesinato de Sinan Cemgil, líder del Ejército Popular de Liberación de Turquía (THKO por sus siglas en turco) y de otros dos de sus camaradas.

Desde 1971, el Estado turco tomó medidas en contra del movimiento comunista del país. El 24 de enero de 1973 Ibrahim Kaypakkaya junto a sus camaradas, fueron atacados por las fuerzas militares turcas en las montañas de Tunceli. Kaypakkaya fue herido y su camarada Ali Haydar murió en el lugar. Las difíciles condiciones climáticas lo forzaron a refugiarse por cinco días en una cueva, después de eso fue refugiado por un profesor en una villa cercana. Sin embargo, fue una trampa, ya que el mismo profesor lo entregó al ejército.

Después de su captura fue forzado a caminar 50 km por un río congelado, aún cuando se encontraba herido. Durante cuatro meses fue sometido a torturas en las mazmorras de la prisión Diyabarkir, finalmente el 18 de mayo de 1973, ante la impotencia del Estado al no poder arrancar confesión o delación alguna, el camarada Ibrahim Kaypakkaya fue asesinado con un tiro en la cabeza. Su cuerpo fue cortado en pedazos para ser entregado a su padre. Murió a los 24 años de edad.

Ibrahim Kaypakkaya es un símbolo de la resistencia, a su llegada a la prisión, muchos presos políticos se encontraban en el borde de la claudicación, sin embargo, la decisión y valentía de Kaypakkaya frente a los horrores de la tortura levantaron los ánimos e imprimieron nuevos bríos a todos a su alrededor. Incluso frente a su muerte, él sostuvo que no revelaría ningún secreto porque él era un comunista y estaba muy orgulloso de serlo, iniciando con esto la tradición de lucha del pueblo turco de “mejor entregar la cabeza que un secreto”.

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