Comunicado de la FECSM: Sobre el asesinato de los estudiantes de Ayotzinapa Jonh Morales Hernandez y Filemon Tacuba Castro

Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México

A los estudiantes de México

Al pueblo harto de tanta impunidad.

El día de hoy 4 de octubre, a dos días de cumplirse 48 años de la masacre en Tlatelolco y a nueve días de haberse cumplido dos años de la noche de Iguala donde asesinaron y desaparecieron a nuestros 43 hermanos. Hoy nuevamente Ayotzinapa esta de luto, nuevamente Ayotzinapa pone los muertos en una guerra que no pedimos.

Esta tarde dos de nuestros camaradas miembros de la FECSM fueron víctimas de la ola de violencia que han desatado los gobiernos en contra del pueblo de México, hoy más recrudecida en el estado de Guerrero, donde te asesinan por alzar la voz, donde pasa lo inimaginable hablando de terrorismo de estado. Nuestros compañeros; Jonh Morales Hernandez de 4 año de la comunidad de Saucito Municipio de Tecoanapa y
de 4 año B de Apantla Municipio de Ayutla, Guerrero.
Ambos venían como pasajeros en una urvan que los llevaría de vuelta a la normal de Ayotzinapa una vez que habrían terminado sus prácticas docentes cuando en el kilómetro 4 de la carretera Chilpancingo – Tixtla un comando armado cerro el paso a la urvan bajando inmediatamente a los compañeros y asesinándolos a mansalva.

Por estos hechos nosotros como Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México seguimos denunciando la política de terror que vienen implementando en contra del movimiento social, condenamos los hechos en contra de nuestros compañeros y hacemos saber a la opinión pública que tomaremos acciones por la exigencia de Justicia.

img_1455-c¡Ni un muerto más en Guerrero!

¡Nos siguen faltando 43!

¡Alto al terrorismo de estado!

¡No al cierre de las Normales Rurales!

¡Abrogación de la mal llamada Reforma Educativa!

¡Por la liberación de la juventud y clase explotada!

¡VENCEREMOS!

¡ABAJO LA MASACRE OLÍMPICA!

Traducción tomada del Periódico “El Pueblo” de chile. https://periodicoelpueblo.wordpress.com

Los Juegos Olímpicos tendrán lugar entre el próximo cinco y veintiuno de agosto y los Juegos Paralímpicos del 7 al 18 de septiembre en Río de Janeiro, tales como la “Copa del Mundo” de 2014 lleva a cabo como verdadera operación de guerra real, bajo el pretexto de evitar ataques terroristas. De hecho, para restringir el movimiento de los pobres, reduciendo aún más el derecho y la libertad de expresión y de organización de las masas, ya que a estos gobiernos desmoralizados se encuentran acorralados por la inminencia de la justa rebelión popular frente a sus excesos y su represión sistemática de las protestas populares.

Los Juegos Olímpicos se celebrarán con el pueblo de Río de Janeiro y de todo el país sometido a la explotación y la opresión, el desempleo colosal, el apretón de salarios, tremenda alza del costo de vida, endeudamiento de las masas (la deuda pública, fuente de asalto de las arcas públicas por parte de los banqueros, alcanzan en los próximos meses la cantidad de tres trillones de Reales (cerca de1 trillón de dólares) y sometidos a la violencia policial feroz y a todo tipo de padecimientos. Crueles crímenes y homicidios policiales ocurren todos los días en los barrios pobres y marginales de las grandes ciudades, así como en el interior y las zonas rurales. Las comisarías de las UPP (comisarías fortificadas en los barrios pobres o favelas) son centros de tortura, de la coacción contra los más pobres y soporte a la opresión y la masacre. Ejemplo de impunidad y licencia para matar que tiene la policía, es el caso de cuatro policías que dispararon 111 tiros de fusiles contra el coche en el que estaban cinco personas jóvenes en Costa Barros, un suburbio de Río de Janeiro, y que esperarán en libertad (con comparecencia) el juicio por los crímenes cometidos, y aun así permanecen en servicio. Los desalojos violentos de campesinos e indígenas son constantes, como la operación contra los guaraníes kaiowá de Mato Grosso do Sul, donde los militares, la policía federal y la Fuerza Nacional de Seguridad, fustigaron al pueblo para que enseguida retirarse para que las bandas de pistoleros entraran disparando, matando al agente de salud guaraní Clodiodi de Aquiles de Souza e hiriendo gravemente a otros seis.

En función de los Juegos Olímpicos y la Copa del Mundo de 2014 también fueron desalojados de su vivienda 22.059 familias en la ciudad, haciendo un total de alrededor de 77.206 personas despklazadas entre 2009 y 2015 (según los datos presentados por el municipio de Río de Janeiro en julio de 2015).

La epidemia del zika, el dengue, el chikungunya y la gripe porcina H1N1 se propagan, el pueblo pena apiñándose en las colas en los hospitales públicos y puestos de asistencia cada vez más precarios en la atención diría y en su equipo destartalado – la falta de alimentos para aquellos que están hospitalizados, faltan los médicos, carecen de medicamentos, camillas, la acumulación de suciedad en los baños, ropa de cama manchada de sangre, vidrios rotos. En las universidades, escuelas y otros servicios públicos, el pago de salarios además de recortados están atrasados, faltan comidas para los estudiantes de educación básica, carencia de los fondos para la investigación e incluso para el papel higiénico. La morosidad alcanza a 393 143 000 servidores públicos, entre los jubilados activos. Este estado general de colapso en Río de Janeiro es la realidad actual de parte del país y el anunció del futuro inmediato del resto.

Los trabajadores en todo el país responden con huelgas, marchas y todo tipo de manifestaciones. En las ciudades de los Juegos Olímpicos los estudiantes de las escuelas ocuparon más de sesenta escuelas para apoyar la huelga de los maestros y exigiendo las mejoras y cambios en el sistema educativo. En el campo luchan los campesinos pobres, los indígenas y los remanentes de quilombos (descendientes de los negros esclavos), con la ocupación de tierras y resistiendo los desalojos, la persecución, las amenazas y asesinatos cometidos por los propietarios y sus grupos de hombres armados y policías encubiertos por la justicia.

El reaccionario gobernador del estado de Río de Janeiro, Francisco Dornelles, declaró “estado de calamidad pública” en función de la alegada “grave crisis financiera” y recibió del gobierno del “enchufe” de Michel Temer (PMDB) una cuenta adicional de R$ 2 9 mil millones y ya ha sido sellada para ser utilizado como entrada en los gastos de “seguridad pública” que surjan de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos – Río 2016. El decreto publicado autoriza la adopción de “medidas excepcionales necesarias para la racionalización de todos los servicios públicos esenciales con miras a los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Río 2016”, es decir, los excesos y la represión brutal contra el pueblo.

Los gastos en los Juegos Olímpicos por ahora exceden la colosal suma de R $ 42 mil millones (12.7 billones de dólares), mientras que faltan recursos en los hospitales y el sistema de salud pública, en las escuelas, para pagar los servidores para la vivienda popular, saneamiento, transporte, etc. Los gastos para este evento internacional ya han superado los R $ 27.1 billones (cerca de 12 billones de dólares en ese momento) para el Mundial de 2014. La corrupción estructural de todo el sistema político y económico del país sigue encubierta y los daños y perjuicios por el pueblo no dejan de aumentar.

La celebración de los Juegos Olímpicos se establece en Brasil como parte del plan fallido de Lula y el PT para lograr una mayor proyección internacional y garantizar sus proyectos electorales y sus continuidades en el gerenciamiento del viejo Estado brasileño, proyecto oportunista actualmente fracasado. Obedecer también a los engendros del capitalismo en su fase final, de descomposición y de agonía del imperialismo y, en particular, las maquinaciones del imperialismo yanqui para su mayor opresión y saqueo de la riqueza de los países oprimidos.

Pueblo Brasileño: ¡rebelarse!

Los Juegos Olímpicos son un descarado instrumento de la política de circo sin pan, de la burguesía y su monopolio de los medios de comunicación, ya que la crisis económica arrojó a millones al desempleo, puso fin a la borrachera del crédito al consumidor, ¡los derechos están siendo recortados y los salarios están aún más precarizados! Legiones de desamparados y desheredados sin hogar transitan por las ciudades y los campos en el corazón del pueblo brasileño fermenta la revuelta contra todas las iniquidades de que son víctimas a diario.

Está en la orden del día los grandes levantamientos contra el viejo y podrido Estado brasileño representados hoy por el gobierno del PMDB y su base de sustentación, sucesor del gobierno del PT / PMDB / PCdoB / PSB / PDT, etc., que a diario comete todo tipo de abusos y crímenes contra nuestro pueblo. Acabar con la banda de políticos corruptos, la dominación extranjera, los terratenientes, los banqueros, los grandes empresarios y otros grandes capitalistas es una tarea urgente, pero su realización costará una lucha prolongada.

Este estado fascista necesita ser derribado por completo y sólo un gran Revolución Democrática puede destruirlo y en su lugar construir otra nuevo y diferente, Estado Popular de Nueva Democracia del frente único revolucionario, basado en la alianza obrero-campesina, junto con todos los explotados y oprimidos. Sólo una gran revolución democrática en marcha ininterrumpida al socialismo puede y va a demoler este Estado podrido y barrer la explotación, la opresión, la pobreza, la injusticia y la violencia contra el pueblo trabajador y liberar a la nación del yugo imperialista, principalmente yanqui.

Para construir lo nuevo es preciso destruir lo viejo y para eso toda lucha popular democrática y revolucionaria tiene que levantar las luchas reinvicativas para defender los intereses de las masas populares y de sus derechos a través de:

-Aumento general de los salarios;

-Seguridad Pública y de jubilación completa;

-Pasaje libre para los estudiantes, transporte público y gratuito;

-Salud y la educación pública, libre y decente;

-Cese de la violencia contra la mujer, por la igualdad de derechos y la despenalización aborto;

-Castigo para los criminales del régimen militar, instigadores y ejecutores (civil y militar) de la tortura, los asesinatos y las desapariciones forzadas;

-Fin del trabajo servil en las plantaciones agroindustriales en el PAC y en todo el país;

-Reconocimiento y demarcación inmediata de los territorios de los pueblos indígenas y los rezagos de los quilombos;

-Tierra para aquellos que viven y la trabajan;

-Basta de la sangría de los fondos públicos por préstamos a los bancos y transnacionales;

-Basta a las mineras y su saqueo de los recursos naturales y la degradación del medio ambiente, por la nacionalización de los yacimientos minerales, el procesamiento y la producción nacional.

Ante todo, resaltamos que nuestra principal demanda es el Poder.

Los campesinos deben levantarse a tomar todas las grandes propiedades de tierra (latifundios) a lo largo del país desarrollándolo hasta las últimas consecuencias para asegurar su posesión; la clase obreros y otros trabajadores deben hacer los preparativos para una huelga general por huelgas parciales y cortes de autopistas y de avenidas, deben tratan de unir a todas las organizaciones sindicales y populares posible de unir sobre la base de la línea de clase y las mujeres del pueblo y la juventud combatiente deben levantarse en tormenta de protestas que ocupen las escuelas, las universidades, tomando las calles y plazas. ¡Las masas de todo el país deben levantarse por la revolución democrática!

¡El pueblo brasileño exige producción nacional, salarios, derechos, tierra para quien la trabaja y Nueva Democracia!

Frente Revolucionario de Defensa de los Derechos del Pueblo-Brasil.

Ayotzinapa: CONTRA EL ESTADO DEL MIEDO

Cuando la tiranía es ley, la rebelión es un derecho”

Simón Bolivar

A manera de introducción

Las Escuelas Normales Rurales han saltado al panorama nacional e internacional en los últimos meses debido a los acontecimientos suscitados en Iguala, Guerrero. Sin embargo, antes de poder analizar a cabalidad dichos sucesos es necesario conocer la historia y el contexto en el que se desarrollaron.

El proyecto de escuelas normales rurales tiene como antecedente la fusión de las Escuelas Normales Regionales (ENR) y las Escuelas Centrales Agrícolas (ECA) en 1926, justo en ese año, el 1° de mayo, se coloca la primera piedra de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, mejor conocida como “la normal de Ayotzinapa”.

En su inicio, las Escuelas Normales Regionales tenían como propósito formar profesores que en un periodo corto de tiempo estuvieran capacitados para enseñar a leer y a escribir a los habitantes de comunidades rurales, además de instruirlos en los avances agrícolas de la época. Por su parte, las Escuelas Centrales Agrícolas, surgieron con la idea de modernizar y organizar la producción del campo mexicano. Es así, que las Escuelas Normales Rurales fueron creadas con el propósito de brindar educación a los hijos de campesinos y apoyar el desarrollo del campo mexicano. Para el sexenio de Lázaro Cárdenas recibieron un fuerte apoyo económico.

Las normales rurales, no sólo formaban maestros, sino que se convirtieron en alternativas para los hijos de campesinos. En sus aulas se impartió (y sigue impartiéndose) formación política-ideológica Marxista-Leninista. Esto propició que en 1935 se formara la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM), la mas antigua organización estudiantil de nuestro país. Desde entonces dicha Federación ha agrupado a los estudiantes de las Normales Rurales, y organiza la lucha por su defensa, poniendo en claro su lema: “Mientras la miseria exista, las normales rurales tendrán razón de ser”.

A partir del sexenio de Manuel Ávila Camacho, el proyecto del normalismo rural fue abandonado, los internados mixtos fueron abolidos, el presupuesto de las escuelas reducido al mínimo y finalmente, en 1945, se implantó un plan de estudios que homologaba a las Normales Rurales con las urbanas, con las que se vieron obligadas a competir a pesar de ser proyectos completamente diferentes. Todo esto sin contar el cierre de mas de la mitad de los planteles, pues de las 36 Escuelas Normales Rurales que alguna vez existieron, actualmente sobreviven únicamente 16.

Por sólo mencionar algunos de estos ataques, tenemos que en 1941, el entonces gobierno Federal encabezado por el presidente Manuel Ávila Camacho y el gobernador del estado de Guerrero Carlos F. Carranco Cardoso, acusaron a los estudiantes de Ayotzinapa de haber agraviado a la bandera nacional, al sustituirla por una bandera rojinegra. Varios estudiantes fueron detenidos y acusados de los delitos de sedición y asociación delictuosa. Otro de los ataques que sufrió el normalismo mexicano tuvo lugar durante el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz, quien en 1969 cerró 15 de las 29 normales rurales que existían en ese momento, argumentando que eran nidos de comunistas; a partir de entonces y hasta mediados de la década de los años setenta, el espionaje y represión contra los estudiantes normalistas de todo el país aumentó de forma considerable, particularmente en el estado de Guerrero en donde producto de las condiciones de hambre, miseria y represión, surgieron dos grupos armados encabezados por dos maestros: Lucio Cabañas Barrientos, quien estudió en la normal de Ayotzinapa, y que fue secretario general de la FECSM. Y Genaro Vázquez Rojas, también egresado de dicha normal; desatándose por parte del Estado mexicano una represión generalizada, teniendo como consecuencia la desaparición forzada y el asesinato de decenas de estudiantes y campesinos.

Durante los años siguientes, el hostigamiento y represión al movimiento estudiantil normalista organizado en la FECSM no ha cesado:

a) Hidalgo.- El 19 de febrero del año 2000 la policía del estado desalojó la normal Luis Villareal, mejor conocida como “el Mexe” deteniendo a decenas de estudiantes y padres de familia. La respuesta por parte de los habitantes del poblado fue la retención de 64 policías que se mantuvieron hasta la liberación los detenidos. Para 2003, el gobierno federal suspendió el sistema de internado y en 2008, fue cerrada definitivamente con la entrada del ejército a sus instalaciones.

b) Chiapas.- El 6 de agosto de 2003, siendo gobernador del estado Pablo Salazar Mendiguchía, estudiantes de la normal rural Mactumactzá fueron reprimidos por la policía estatal, resultando muerto el alumno Joel David Martínez.

c) Guerrero.- En el año de 2011, los estudiantes de Ayotzinapa pedían al gobierno del estado recursos para darle mantenimiento a las instalaciones de la escuela y un aumento a la beca de alimentos que en ese año era de 35 pesos mexicanos, alrededor de 2.5 dólares. Para ello bloquearon la Autopista del Sol, que conecta al estado de Guerrero con la capital del país. Las policías Federal y Estatal desalojaron a los manifestantes y se suscitó un enfrentamiento teniendo como resultado la muerte de una persona que laboraba en una gasolinera, así como la muerte de Jorge Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús, alumnos de Ayotzinapa.

Es en este contexto histórico que debemos enmarcar los recientes hechos ocurridos en el estado de Guerrero.

La noche de Iguala.

El pasado 26 de septiembre, estudiantes de la Normal de Ayotzinapa salieron rumbo al poblado de Iguala en el estado de Guerrero con el fin de realizar actividades para financiar la normal y la toma de dos autobuses para el transporte de los alumnos. La acción estaba planteada originalmente para realizarse en Chilpancingo, sin embargo, debido a la presencia de policías antimotines, se decidió realizarla en la ciudad de Huitzuco que se encuentra cerca del poblado de Iguala. Posteriormente los normalistas se trasladaron hasta la terminal de autobuses de Iguala y toman dos unidades Costaline, así parten cuatro camiones de regreso a la normal.

Pasadas las 21:00 hrs. un grupo de policías municipales de Iguala abrieron fuego contra los estudiantes que ya se retiraban, resultando herido por una bala en la cabeza un estudiante Aldo Gutierrez Solano, quien aún permanece en estado vegetativo.

“…nos dirigimos a la terminal de autobuses, ya se tenía previo diálogo con los choferes, de antemano ya sabían que íbamos a ir por las dos unidades. Cuando salimos de la terminal pues ningún percance, ningún contratiempo, avanzamos lo de una cuadra y media y nos toparon dos patrullas de la policía municipal de la ciudad de Iguala, las cuales inmediatamente pues empezaron a dispararnos, en un principio creemos que son disparos al aire, cuando nos bajamos yo me percaté que los disparos no eran al aire, los disparos eran directamente contra nosotros, los disparos eran directamente contra los autobuses. En respuesta a los disparos que la policía municipal estaba realizando contra nosotros empezamos a aventar piedras, en lo personal yo encontré cuatro piedras y cuatro piedras fueron las que arrojé” relata un estudiante de primer año de la normal.

Según los testimonios recabados por el periodista John Gibler, durante el tiroteo, que duró al rededor de hora y media, los estudiantes pudieron percatarse que los policías uniformados bajaron a los alumnos que se encontraban en el tercer camión (ya que en ese momento solo se encontraban tres camiones) y los pusieron boca abajo en el suelo, para después subirlos a las patrullas; ahora sabemos que aquellos estudiantes nunca fueron presentados a ningún ministerio público, y forman la mayor parte de los 43 jóvenes desaparecidos. Al finalizar el tiroteo los policías recogieron los casquillos y se retiraron del lugar. Relata también el estudiante: “…yo estoy seguro de que los policías, la intención de ellos era quitarnos la vida, era asesinarnos”.

Aproximadamente a la media noche, ya pasado el tiroteo, llegaron al lugar las camionetas con estudiantes de la normal que habían sido notificados por sus compañeros de los sucesos que habían acontecido, llegaron también reporteros de la prensa local, así como maestros pertenecientes a la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) y colonos. Mientras que algunos brindaban atención médica a los heridos y otros daban información a los medios de comunicación, un comando armado vestido de civil abre fuego contra la multitud; fue en este nuevo ataque que dos normalistas, Daniel Solís Gallardo y Julio César Ramírez Nava, perdieron la vida.

“Llegamos y vimos los autobuses que estaban totalmente destrozados a balazos, a la altura de las ventanillas, a la altura del parabrisas, abajo, las llantas ponchadas, sangre dentro de los autobuses, sangre coagulada, osea, no era sangre de una gotita, era sangre en cantidades.” relata Omar García, estudiante de la normal; “… de repente, de la parte de la carretera proveniente de Teloloapan y de todo ese lugar, hacia Iguala, estaba una parte obscura, cuando escuchamos el tableteo de los disparos. Aproveché un rato en el que supuse que estaban cambiando de parque o los cargadores de sus armas, y es cuando ya brinqué hacia la calle Anelvares(!) que va rumbo al centro, donde estaban corriendo mis demás compañeros, cuando llegamos, como a dos o tres cuadras, el ejército también ya andaba patrullando ahora sí la ciudad …y nos decían: cállense, cállense, ustedes se lo buscaron, querían ponerse con hombresitos, pues ahora entrenle, entrenle y aguántense”

El ataque contra los normalistas fue indiscriminado, a tal grado que casi al mismo tiempo otro comando armado también disparó contra un camión que transportaba a un equipo de futbol, “Los avispones de Chilpancingo”, por confundirlos con normalistas, en este ataque perecieron tres personas: un jugador del equipo, una mujer abordo de un taxi y el chofer del autobús.

En la mañana del 27 de septiembre fue encontrado sin vida el cuerpo de Julio César Mondragón Fontes “El Chilango” cerca de donde habían ocurrido lo ataques de la noche previa. Su cuerpo presentaba señas de tortura, su rostro estaba desollado y sus ojos habían sido arrancados. Investigaciones posteriores revelarían que todo esto fue realizado cuando Julio Cesar aún estaba vivo. “… ese mismo día, (relata un sobreviviente) a las 7 de la mañana nos informan que habían encontrado desollado a un tercer compañero; nos brindan la información solamente a un pequeño grupo de cinco personas, entre ellos yo, nos muestran la fotografía y nos dicen: ¿lo reconocen?, inmediatamente lo reconocí por la bufanda, por la playera que llevaba, el compañero no tenía la piel del rostro, no tenía los ojos. El compañero estuvo conmigo antes de que ocurriera la segunda balacera. El compañero Julio Cesar tiene una bebe de aproximadamente dos meses de nacida, su esposa.”

Originalmente se hablaba de 57 estudiantes sin localizar, sin embargo, en los días siguientes 14 de ellos se reportaron sanos y salvos. Quedaron 43 jóvenes desaparecidos. El alcalde de Iguala José Luis Abarca renunció a su cargo y salió del estado junto con su esposa María de los Ángeles Pineda, siendo detenidos la madrugada del 4 de noviembre en una casa ubicada en el Distrito Federal. El 23 de octubre, el gobernador de Guerrero Ángel Aguirre Rivero pidió una licencia para ausentarse de su cargo. El gobierno federal atrajo las investigaciones y el presidente Enrique Peña Nieto se pronunció condenando los hechos del 26 y 27 de septiembre, mas de 10 días después de la masacre.

El Estado ha dado a conocer la versión oficial, donde los policías municipales de Iguala habrían entregado a los estudiantes a policías municipales de Cocula y que éstos a su vez los pusieron en manos de miembros del cártel conocido como “guerreros unidos”, quienes finalmente ejecutaron e incineraron los cadáveres de los 43 normalistas. La hipótesis surge después de la captura de algunos miembros de dicho cártel, quienes afirmaron haber participado en la ejecución, además señalaron la localización de una fosa con 28 cuerpos. Mas adelante los peritos demostraron que los restos hallados no correspondían a los 43 desaparecidos. En días siguientes fueron descubiertas diversas fosas con cadáveres, pero ninguno pertenecía a los normalistas. Eso abre otra pregunta: ¿a quienes corresponden tantos y tantos cadáveres que llenan las tierras de Guerrero y muy probablemente de todo el país?

Fue el 7 de noviembre que la Procuraduría General de la República informó que existen indicios de un asesinato masivo en el basurero de Cocula. Según la información de tres nuevos detenidos, los policías entregaron a los estudiantes al grupo delictivo, quienes posteriormente los ejecutaron y trasladaron los cuerpos al basurero para incinerarlos, una vez consumado esto depositaron las cenizas en bolsas de plástico y las arrojaron a un río cercano. Así el Estado buscó dar carpetazo al caso Ayotzinapa, sin embargo, ni los padres de familia, ni los compañeros de la normal, ni el pueblo mexicano creyó esta nueva mentira, así que las movilizaciones continuaron.

El 7 de diciembre el vocero de los padres de familia confirmó que los peritos Argentinos identificaron los restos hallados en el basurero de Cocula con uno de los normalistas: Alexander Mora Venancio. Recientemente ha surgido una nueva hipótesis elaborada por investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) que señala que los cadáveres pudieron ser incinerados en crematorios del ejército. Esta teoría es muy posible, de hecho la revista Proceso, en su número 1989, publicó un trabajo realizado con el apoyo del Programa de Periodismo de Investigación de la Universidad de California en Berkeley con base en testimonios, vídeos, informes inéditos y declaraciones judiciales, que muestra que la Policía Federal (PF) participó activa y directamente en el atentado. La investigación señala un informe inédito del gobierno del estado de Guerrero, y obtenido por Proceso, donde se menciona que los normalistas eran monitoreados por agentes estatales y federales desde su salida de Ayotzinapa aquella tarde el 26 de septiembre. Según el documento, a las 17:59 horas el Centro de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo (C4) de Chilpancingo informó que los normalistas partían de Ayotzinapa rumbo a Iguala. A las 20:00 horas la PF y la policía estatal llegaron a la autopista federal Chilpancingo-Iguala, donde los estudiantes empezaban a hacer una colecta. A las 21:22 horas el jefe de la base de la PF, Luis Antonio Dorantes, fue informado de la entrada de los jóvenes a la central camionera y a las 21:40 el C4 de Iguala reportó el primer tiroteo.

En resumen, los hechos del 26 y 27 de septiembre no pueden ser reducidos a eventos aislados, son crímenes perpetrados por el Estado en su conjunto, ataques que pretenden destruir los bastiones del movimiento social, como lo es la Escuela Normal Rural Raúl “Isidro Burgos”. Son parte de una política de terror que pretende someter al pueblo y así evitar que proteste en contra de las terribles reformas que el Estado semifeudal, burocrático terrateniente ha impuesto para salvaguardar los intereses del imperialismo, principalmente yanquee. Como veremos más adelante, estos hechos forman parte de la política fascista que el imperialismo pretende imponer en sus semicolonias. A pesar de ello lejos de apagar la llama del movimiento social, la han encendido y convertido en una gran hoguera que terminara, tarde o temprano, por consumir hasta sus cimientos a este sistema putrefacto. Las múltiples fosas clandestinas que han sido halladas, nos dejaron una enseñanza: “quisieron enterrarnos, pero no sabían que eramos semilla”

A continuación la lista de los 42 normalistas desaparecidos:

Abel García Hernández

Abelardo Vázquez Periten

Adán Abrajan de la Cruz

Antonio Santana Maestro

Benjamín Ascencio Bautista

Bernardo Flores Alcaraz

Carlos Iván Ramírez Villarreal

Carlos Lorenzo Hernández Muñoz

César Manuel González Hernández

Christian Alfonso Rodríguez Telumbre

Christian Tomas Colón Garnica

Cutberto Ortíz Ramos

Dorian González Parral

Emiliano Alen Gaspar de la Cruz

Everardo Rodríguez Bello

Felipe Arnulfo Rosas

Giovanni Galindes Guerrero

Israel Caballero Sánchez

Israel Jacinto Lugardo

Jesús Jovany Rodríguez Tlatempa

Jonas Trujillo González

Jorge Álvarez Nava

Jorge Aníbal Cruz Mendoza

Jorge Antonio Tizapa Legideño

Jorge Luis González Parral

José Ángel Campos Cantor

José Ángel Navarrete González

José Eduardo Bartolo Tlatempa

José Luís Luna Torres

Joshvani Guerrero de la Cruz

Julio César López Patolzin

Leonel Castro Abarca

Luis Ángel Abarca Carrillo

Luis Ángel Francisco Arzola

Magdaleno Rubén Lauro Villegas

Marcial Pablo Baranda

Marco Antonio Gómez Molina

Martín Getsemany Sánchez García

Mauricio Ortega Valerio

Miguel Ángel Hernández Martínez

Miguel Ángel Mendoza Zacarías

Saúl Bruno García

La guerra sucia

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) estuvo al frente de la silla presidencial de 1929 hasta el año 2000, cuando Vicente Fox Quezada, del Partido Acción Nacional (PAN) tomó protesta del cargo presidencial. El triunfo del PAN representó para miles de mexicanos la supuesta “transición democrática” que había sido tan anhelada, después de los “días obscuros del PRI”. La historia de masacres era muy larga. La represión de la huelga ferrocarrilera en 1958, así como al movimiento magisterial en el mismo año, las masacres estudiantiles de 1968 y 1971, el ataque los diferentes grupos guerrilleros durante los años 70 dejando centenares de personas desaparecidas, la masacre de campesinos en Aguas Blancas, Guerrero en 1995, la matanza de indígenas en Acteal en 1997, la represión a la huelga estudiantil de la UNAM en 1999-2000, todos ellos son solo algunos pocos ejemplos de la brutalidad que representó el PRI.

Por lo anterior se fincaron grandes esperanzas en el gobierno del panista Vicente Fox, yendo rápidamente en picada. El nuevo partido en el poder continuó con la represión, ahora aliados con el PRI como se demuestra en el ataque al poblado de San Salvador Atenco en 2006, y la represión masiva a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca que mantenía tomada la ciudad de Oaxaca en 2006, que dejó en total 26 muertes, entre muchos otros. Será después del fraude cometido en los comicios electorales del 2006, cuando se impusiera al también panista Felipe Calderón Hinojosa, que la política de saqueo y terror tomaría tintes descarados. La principal tarea del entonces presidente, fue consolidar las bases del dominio militar estadounidense en nuestro país, el principal ejemplo de ello es la puesta en marcha de la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN), que a pesar de haber sido firmada en 2005 por Vicente Fox, fue hasta 2007 cuando ésta llegó a su clímax. Anteriormente otros tratados de corte más económico han sido firmados, el ejemplo mas claro es el TLCAN firmado en 1992 por los mismo países, que pone en competencia a la industria y el campo poco desarrollados de México contra los del imperialismo estadounidense. Este tratado generó gran descontento, incluso cuando surgió el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en 1994, tuvieron como principal demanda la disolución del TLCAN.

La ASPAN, garantizó legalmente la validez de la intervención militar de cualquiera de estos países en caso de que los intereses comunes se vieran afectados. Así, si los intereses del imperialismo se vieran afectados, éste tiene el derecho legal de intervenir militarmente en nuestro país.

Además de lo anterior, en 2006 Felipe Calderón declaró la famosa guerra contra el narcotráfico que dejó en sus seis años de gobierno 121 mil 683 muertes violentas, así como 26 mil 121 desapariciones forzadas según cifras oficiales. Esta guerra permitió a Calderón aumentar considerablemente su apoyo a las fuerzas armadas, solo por ejemplificar, en su sexenio el sueldo de los militares de bajo rango aumentó 150% y el gasto militar creció un 44% de 2006 a 2011. La política de terror sembrada con esta guerra, permitió que el ejército saliera a patrullar las calles fortaleciendo así terrorismo de Estado abierto y descarado. Además la prensa jugó su papel, manipulando cada muerte para presentarla como un paso más en la “lucha por la seguridad, libertad y democracia” de nuestro país. Los ojos se acostumbraron a mirar cadáveres decapitados, desollados, desmembrados, calcinados; nos acostumbraron a los “levantones”, a las extorsiones y al caos, y, obviamente, en este clima el pueblo legitimó la violación a los derechos humanos y el asesinato impune, pues habían obtenido un nuevo calificativo: “daños colaterales”.

Cuando esos seis años hubieron pasado, todo mundo estaba listo para recibir de nueva cuenta al PRI, porque ellos “si sabían gobernar”, sin embargo, la política no cambio mucho, la violencia continuaba pero ahora con una censura en la prensa nacional, ocultando la mayor cantidad posible de información que hacía referencia a ella. En dos años del mandato del priista Enrique Peña Nieto, se contabilizan arriba de 30 mil muertes, lo cual demuestra que a pesar del cambio de partido político, la política seguía siendo la misma. Vinieron las reformas estructurales, 11 en total, las cuales tienen el objetivo de reajustar el país económicamente para el saqueo, ejemplo claro es la reforma energética. Además del saqueo, también se ocuparon de arrebatar los pocos derechos laborales a los trabajadores, en este sentido van la laboral y la educativa.

El clima de violencia que impera hoy en día y desde hace años, es el propicio para el proyecto Estatal de “limpieza social”. Los asesinatos políticos se disfrazan dentro de la enorme cifra de muertes a causa del “crimen organizado”, librando una guerra antisubversiva disfrazada de guerra antinarcotráfico. Mas aún, los propios cárteles de droga se encargaron de asesinar a muchos activistas a lo largo del país. La guerra contra el narcotráfico fue la jugada perfecta para el Estado. Por un lado legitimó la excesiva presencia policiaca y del ejército en las calles para impedir la manifestación popular; y por el otro lado, permitió la libertad de asesinar a cualquier persona que resultara incomoda a los intereses del Estado, periodistas, defensores de derechos humanos y activistas.

Los recientes hechos en Iguala contra los normalistas de Ayotzinapa solo pone en evidencia la clara complicidad de todos los partidos políticos, puesto que fue la “izquierda” del Partido de la Revolución Democrática (PRD) quien ejecutó el plan orquestado por el Estado en su conjunto. Los socialdemócratas “redimidos” de Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) habían hecho campaña electoral por el mismo José Luis Abarca.

Pero algo más queda por decir, los alcances del movimiento en apoyo a Ayotzinapa trascendieron los cálculos del Estado, sobrepasando la fronteras de nuestro país. El pueblo salió por millares a las calles y por todo el país el horror quedó al descubierto. En las escuelas, el movimiento se reactivó como no se había visto en décadas, y la política que anteriormente era un idioma hablado solo por la burguesía, empezó a correr por las bocas del pueblo trabajador. Y el Estado quedó imposibilitado para responder mientras la atención siguiera focalizada en México, así que puso otras tácticas en marcha. A pesar de la efervescencia política, activó a diferentes grupos bajo su control para actuar bajo dos frentes, el primero abanderando el pacifismo, condenando todo método de lucha combativa, para mediatizar al movimiento y convertirlo en algo controlable para el Estado. El segundo frente fue infiltrar agentes que representaran todo lo contrario a los primeros, los que accionaran radicalmente sin el apoyo de las masas, provocando la represión generalizada. Debemos hacer énfasis en que sabemos la importancia de mantener una lucha radical contra el Estado, puesto que el ataqué de éste es también radical, y ante la miseria, la injusticia y la opresión no se puede mantener una posición blanda, se debe librar una lucha justa y decidida, pero esa lucha debe ser codo a codo con las masas, por lo tanto las organizaciones revolucionarias deben buscar politizar y organizarlas para dicho accionar. En resumen, el Estado infiltró grupos oportunistas de derecha para frenar la organización combativa de las masas, y por el otro lado, oportunistas de izquierda para aislar a los sectores más radicales.

Conformé la efervescencia iba pasando, el Estado prosiguió con una campaña de represión selectiva, tal es el caso de la detención de los activistas Bryan Reyes y Jacquelyn Selene Santana López, detenidos el 15 de noviembre bajo cargos fabricados; la detención de Sandino Bucio estudiante y activista de la Facultad de Filosofía y Letras UNAM, el secuestro y tortura de Manuel Esquer, estudiante de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el asesinato de Edith Gutiérrez García, estudiante y activista del Instituto Politécnico Nacional (IPN), entre otros casos. De esta forma se buscó intimidar y desarticular al movimiento. Pero la represión comenzó a generalizarse en las últimas semanas, en medio de las vacaciones de invierno. La policía capitalina ha atacado al plantón que se instaló frente a la PGR por la presentación con vida de los 43 normalistas y la liberación de los presos políticos, así mismo procedió al desalojo del espacio autogestivo “Chanti Ollin”. En Chilpancingo la policía federal ataco a los normalistas de Ayotzinapa la madrugada del 14 de diciembre dejando varios heridos. Es probable que esta situación sólo empeore, puesto que se acercan los comicios electorales de 2015 y el Estado debe garantizar que se lleven a cabo para mantener su “legitimidad”. Al otro lado se encuentran los padres de familia de los 43 desaparecidos, los normalistas de Ayotzinapa, los policías comunitarios de Guerrero, los maestros de la CETEG y las organizaciones sociales, todas estas fuerzas no tienen la intención de permitir dichas elecciones, porque no pueden permitir que la mafias electorales mantengan la farsa. Existe un clima que se polariza y donde pronto no quedará lugar para los “de en medio”.

Todos lo anterior es parte de una escalada de la política represiva del Estado mexicano que pretende sumir en el miedo al pueblo para imponer, sin oposición, toda su política entreguista y antipueblo.

Por ende, la tarea fundamental de todos aquellos que se oponen a la barbarie es fortalecer todas las organizaciones revolucionarias, progresistas y democráticas del país, denunciar la guerra antipueblo que se desarrolla en cada barrio, oficina, escuela, campo, en cada calle, y plaza a fin de que cada mexicano tenga completamente clara la situación y la necesidad de organizarse. Y fundamentalmente es necesaria la unidad de todas estas organizaciones para combatir la represión de este monstruoso Estado.

Pero no solo basta con denunciar lo que pasa, sino que se debe impulsar el carácter combativo y frontal en la lucha popular, desenmascarar por completo a este sistema de ignominia y por lo tanto desenmascarar la farsa electoral, donde se presenta toda una gama de partidos políticos de “diferentes tendencias” que finalmente responden a un mismo amo: la burguesía, el imperialismo y la clase terrateniente. Hoy mas que nunca esa afirmación queda demostrada, pues en los miles de asesinatos y desapariciones de nuestro país, absolutamente todos los partidos han sido cómplices. Impulsemos la consigna: ¡VOTAR, ES VOTAR POR EL CRIMEN ORGANIZADO! ¡NO VOTAR, ORGANIZARSE Y LUCHAR!

Por último, hacemos un llamado a la solidaridad internacional, a todas las organizaciones revolucionarias, democráticas y progresistas, para denunciar la guerra antipueblo, a evidenciar el carácter fascista del Estado mexicano y demandar la presentación con vida de los 42 jóvenes normalistas de Ayotzinapa.

¡Porque vivos se los llevaron, VIVOS LOS QUEREMOS!

¡Nos tocan a uno, nos tocan a todos!

LA REBELIÓN SE JUSTIFICA

Ayotzinapa: ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!

Nuevamente las manos del Estado mexicano, sus mandos de seguridad, gobernantes y sus grupos paramilitares han demostrado su verdadero rostro y se han teñido las manos aún más con la sangre del pueblo mexicano. En los pasados días se fue exponiendo la dimensión de lo ocurrido en la ciudad de Iguala, capital estado de Guerrero, México, el día 26 de septiembre de 2014, en contra de los estudiantes de la Normal Rural “Isidro Burgos” en Ayotzinapa, cuyos estudiantes pertenecen a la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM).

La misma federación, al no tener claros los datos de lo sucedido estimó en un comunicado lo sigueinte:

El día de ayer (26 de septiembre), los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero fueron balaceados por las policías de los tres niveles de gobierno mientras se encontraban realizando una colecta de recursos para salir a la Marcha Nacional conmemorativa de la masacre del “2 de octubre”. Ahí fue asesinado cobardemente un estudiante… se encuentran gravemente heridos de bala varios de sus compañeros y 15 fueron detenidos.

Los compañeros normalistas únicamente habían confirmado la muerte de un compañero. Pero posteriormente se aclararía que en los hechos ocurridos ese día perdieron la vida seis personas, de las cuales tres fueron estudiantes de la normal rural. Dos murieron en la agresión policial en el lugar de los hechos y el tercero fue encontrado al día siguiente identificando como Julio César Mondragón Fuentes estudiante de la normal de Ayotzinapa; con señas de tortura, sin ojos y desollado. Además resultaron heridos 25 estudiantes más y los 43 detenidos que no fueron presentados ante el ministerio público, y que se reportarían como desaparecidos en los días posteriores.

A partir de ese momento, se desconoce el paradero de los 43 estudiantes desaparecidos, que según testigos fueron vistos por última vez detenidos por la policía municipal, y se ha iniciado una campaña por su presentación con vida. Estudiantes y padres de familia han realizado una intensa búsqueda a lo cual se han sumado una gran cantidad de organizaciones.

El 3 de octubre se da a conocer el hallazgo de seis fosas clandestinas con 28 cuerpos calcinados, aunque aún no se confirma que pertenezcan a los normalistas detenidos, el hallazgo fue posible gracias al testimonio de dos individuos que afirmaron asesinar a 17 estudiantes, incinerar sus cuerpos y sepultarlos en las fosas.

La escuela Normal Rural de Ayotzinapa y en general toda la FECSM han sido uno de los referentes más importantes de lucha estudiantil en México. Para recordar su trayectoria es necesario destacar que en sus aulas se formaron grandes revolucionarios, como lo fueron Lucio Cabañas Barrientos, Genaro Vázquez Rojas y Othón Salazar. Lucio y Genaro fueron los dos personajes más importantes en el movimiento guerrillero de la segunda década del siglo XX en nuestro país, mientras que Othon Salazar fue una figura central en la lucha magisterial del país, que posteriormente formaría la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). En los últimos años Ayotzinapa ha enfrentado grandes retos, como por ejemplo en 2007 donde el gobernador Zeferino Torreblanca intentó desmantelar la escuela, intento que fue derrotado a través de la lucha conjunta de toda la FECSM; en 2011, se inició un movimiento por el mejoramiento de las instalaciones de la normal, pero fue duramente reprimido el 12 de diciembre del mismo año mientras se realizaba un bloqueo en la autopista del sol. La represión terminó en el asesinato de Jorge Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús, los dos, estudiantes de la normal.

Como podemos corroborar, el movimiento estudiantil de las normales rurales, y en especial de Ayotzinapa se encontraba en la mira de los gobiernos, los grandes burgueses y su Estado. El ataque en contra de los compañeros es ciertamente infame, pero sorprende el grado de saña, y odio de clase como fue perpetrado. A pesar de las evidencias de la participación del Estado, de la concurrencia de los tres niveles de gobierno: municipal, estatal y federal; el representante de las clases dominantes en el gobierno federal, Enrique Peña Nieto tuvo la desfachatez de plantear en un discurso televisado a la nación el 6 de octubre: “Como presidente de la república me encuentro profundamente indignado y consternado ante la información que ha venido dándose durante el fin de semana.” Un atentado de esta magnitud debió haber sido orquestado desde los más infames sótanos de gobernación, por lo que el señor presidente se muerde la lengua el “indignarse” ante la masacre. Continúa: “Lamento, de manera muy particular, la violencia que se ha dado, y sobre todo que hayan sido jóvenes estudiantes los que resultaron afectados y violentados en sus derechos.” donde intenta plantear el asunto como un asunto del crimen organizado y fuero común, tratando de distraer la responsabilidad genocida de todo el Estado. Que se encuentren a los responsables de los hechos y que no quepa aquí impunidad alguna.

El gobierno de la república mantendrá cooperación y coordinación con las instancias de Guerrero, en el marco de las atribuciones. Participemos en lo que permita el debido esclarecimiento de los hechos, encontrar a los responsables y aplicar de manera estricta la ley ante estos hechos. Conocer la verdad y asegurar que se aplique la ley a los responsables de estos hechos que son indignantes, inaceptables y dolorosos.

El teatro que intenta montar el gobierno federal para lavarse las manos es claro. Trata de relegar su culpa al Gobierno de Estado y al Gobierno Municipal, ambos de la “izquierda electoral” representados en el Partido Democrático Revolucionario (PRD). No debemos caer en la trampa: todos los niveles de gobierno son los culpables en orquestar esta masacre, todos los funcionarios de alto nivel, en lo federal, estatal y municipal son cómplices del asesinato. Pero más infame aún es la subcontratación del genocidio, donde se le cede a un grupo delictivo, evidentemente controlado por el Estado, la ejecución de los compañeros desaparecidos, con el fin de relegar la responsabilidad de la muerte a unos cuantos hampones. De igual manera es detestable la actitud del gobierno federal y estatal al intentar deslindarse de toda responsabilidad presentando al gobierno municipal cómo el único grupo corrupto y autor intelectual de la masacre. Queremos dejar en claro, que una masacre estudiantil de las dimensiones antes expuestas debió haber sido autorizado desde los más altos niveles del gobierno federal con el único objetivo de desatar un estado de terror entre todos los actores revolucionarios, progresistas y en general a todo individuo o grupo que se encuentra en la lucha. Un grupo delictivo no tendría ningún interés en llevar acabo por propia voluntad esta masacre ya que no beneficiaría en modo alguno a sus negocios o control sobre sus mercados.

Frente al escándalo internacional, la burguesía ha mandado a sus organismos de “Derechos Humanos” amañados, como es el caso de Amnistía Internacional o HRW, los cuales intentarán exhonerar de toda culpa a la mayor cantidad de involucrados posibles. Amnistía internacional, dentro de sus recomendaciones plantea:

1. Las investigaciones deben ser realizadas por el personal del más alto nivel en el ámbito federal.

3. El presidente Enrique Peña Nieto debe acelerar y garantizar una investigación rápida y exhaustiva sobre estos “terribles abusos” y que se llegue a fondo sobre lo ocurrido a las víctimas

Estos dos puntos dan el voto de confianza a uno de los involucrados en la matanza, pretendiendo que el nivel federal es un actor neutral en el caso. Hoy más que nunca es necesario hacer un llamado a todas las organizaciones de Derechos Humanos verdaderamente comprometidas con la causa del pueblo y que realmente velan por sus derechos, a las organizaciones democráticas, progresistas y revolucionarias, a asumir parte activa en la búsqueda y esclarecimiento de los hechos. Por ello saludamos los esfuerzos que realizan las “Guardias Comunitarias” en la búsqueda de los normalistas, el paro de labores de la CNTE en el estado de Guerrero, la movilización del EZLN en Chiapas en solidaridad, al igual que la gran cantidad de marchas y manifestaciones que se realizaron ayer 8 de octubre en todo el país y en el extranjero.

Por lo tanto, queremos dejar claro que:

  • La masacre de estudiantes por parte del Estado y sus diversos organismos es genocidio.

  • La desaparición forzada, la tortura y el genocidio son Crímenes de Estado.

  • Todo el Estado mexicano es responsable de ellos, en los tres niveles de gobierno.

  • Exigimos la presentación con vida de los 43 compañeros normalistas desaparecidos.

  • Queremos el castigo de todos los responsables en la ejecución, planificación y aprobación de los hechos del 26 y 27 de septiembre.

¡Ni perdón, ni olvido!

¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!

LA REBELIÓN SE JUSTIFICA

AYOTZINAPA NO SE OLVIDA

“Sean capaces siempre de sentir, en lo más hondo, cualquier injusticia realizada contra cualquiera, en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda del revolucionario”

Ernesto “Che” Guevara

Desde hace poco mas de 10 días que se encuentran desaparecidos 43 estudiantes de la Normal Rural “Isidro Burgos” en Ayotzinapa, Guerrero.

Fue cerca de las 21:30 horas que policías municipales abrieran fuego contra tres camiones donde se transportaban los normalistas. Posteriormente detuvieron a mas de 30 jóvenes, quienes fueron trasladados en camionetas de la policía municipal, según afirmaron algunos de los sobrevivientes. De este primer tiroteo murieron dos estudiantes.

Mas tarde, mientras los estudiantes denunciaban los hechos ocurridos ante diferentes organizaciones sociales, un comando armado abrió fuego contra la multitud provocando la muerte de dos personas mas.

Al siguiente día fue encontrado el cuerpo de Julio César Mondragón Fuentes, apodado el Chilango, estudiante de la normal de Ayotzinapa; con señas de tortura, sin ojos y desollado.

Desde entonces estudiantes y padres de familia han realizado una intensa búsqueda para hayar a 43 normalistas que desaparecieron aquel día y que según testigos fueron vistos por última vez detenidos por la policía municipal.

El 3 de octubre se da a conocer el hallazgo de seis fosas clandestinas con 28 cuerpos calcinados, aunque aún no se confirma que pertenezcan a los normalistas detenidos, el hallazgo fue posible gracias al testimonio de dos individuos que afirmaron asesinar a 17 estudiantes, incinerar sus cuerpos y sepultarlos en las fosas.

Sería ingenuo pensar que dicha masacre pasara sin el consentimiento de las autoridades, que los policías simplemente se volvieran locos y atacaran sin orden alguna. Sin duda alguna se trata de un crimen de lesa humanidad perpetrado por el Estado mexicano, que no duda ni un momento en sacrificar la vida de mas de 40 estudiantes para conseguir sus mezquinos fines.

Mientras en la Ciudad de México el gobierno trata de aparentar “tolerancia” y “amplitud”, en guerrero se tratan los problemas con la política del garrote.

No podemos pasar insensibles ante dichos hechos, porque si no somos capaces de sentir el sufrimiento de nuestros hermanos en Guerrero, si no somos capaces de gritar por esa injusticia, si no somos capaces de exigir el esclarecimiento y la presentación con vida de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, merecemos sin duda el gobierno infame que existe.

saucillo

Normal Rural de Saucillo en luto, al igual que gran parte del país. ¡Ni perdón, ni olvido!

Asistamos a la marcha que se realizará el miércoles 8 de octubre del Ángel del la Independencia al Zócalo capitalino, para reclamar todos juntos la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa así como el esclarecimiento de los hechos ocurridos el 26 y 27 de septiembre.

LA REBELIÓN SE JUSTIFICA

Juan Francisco Kuykendall: ¡Presente!

El pasado sábado 25 de enero murió el activista y director teatral Juan Francisco Kuykendall, esto a consecuencia de una fractura craneoencefálica por un proyectil disparado por la Policía Federal en las manifestaciones del 1 de Diciembre de 2012 en contra de la toma de protesta de Enrique Peña Nieto.

Fue aquel 1 de Diciembre, en medio de la pesada atmosfera de gas lacrimógeno, que miles de mexicanos inconformes se dieron cita para repudiar la toma de posesión de una marioneta mas al servicio del imperialismo yanquee. El operativo de seguridad desplegado fue impresionante, marcando así lo que sería una tendencia del gobierno de EPN.

De aquel enfrentamiento resultaron varios heridos: el estudiante de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México Uriel Sandoval perdió el ojo derecho a causa de una bala de goma, y Kuykendall, activista adherente a la otra campaña fue impactado por una granada de gas en el cráneo; muchos más también sufrieron heridas menos graves . Sin embargo y a pesar de las pruebas, los responsables no fueron castigados, demostrando así que la impunidad porta uniforme en nuestro país.

Pasado más de un año, y después de una larga convalecencia, el compañero Kuykendall falleció, dejando una trayectoria de activismo cultural desde los años 70. Para aquellos que compartimos los recuerdos de aquel día nos es difícil explicar el sentimiento de impotencia que nos invade; fue en esos momentos cuando las diferencias de concepción e ideológicas lograron un importante momento de unidad, para combatir juntos la injusticia y el oprobio, fue cuando cientos de luchadores se hermanaron, y junto a ellos se encontraba Kuykendall.

Su muerte se enmarca en un contexto de represión generalizada, de criminalización de la protesta social, y de violencia hacia el pueblo mexicano. Ahora nos queda claro que la represión del 1 de Diciembre no fue más que el parte de una política de terror y homicidio, todo ello con el fin de avanzar en la venta del patrimonio de nuestro pueblo. Esta política ha sido orquestada y llevada a cabo en perfecta armonía por los partidos de todos los colores: PRI, PAN, PRD, PT, etc. demostrando su completa complicidad y servilismo a los intereses de la burguesía.

El Bloque Rojo expresa sus condolencias a la familia de Juan Francisco Kuykendall, al mismo tiempo que reafirma su convicción de continuar en la lucha contra este régimen feroz, porque sabemos que no hay mejor homenaje a un luchador que continuar en la lucha, y nos encontramos felices por saber que cada vez que cuando un combatiente cae surgirán otros que tomaran gustosos en sus manos la tarea de construir un mundo justo.

NO UN MINUTO DE SILENCIO, TODA UNA VIDA DE LUCHA

JUAN FRANCISCO KUYKENDALL TU MUERTE SERÁ VENGADA

LA REBELIÓN SE JUSTIFICA

Bloque Rojo