Comunicado de la FECSM: Sobre el asesinato de los estudiantes de Ayotzinapa Jonh Morales Hernandez y Filemon Tacuba Castro

Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México

A los estudiantes de México

Al pueblo harto de tanta impunidad.

El día de hoy 4 de octubre, a dos días de cumplirse 48 años de la masacre en Tlatelolco y a nueve días de haberse cumplido dos años de la noche de Iguala donde asesinaron y desaparecieron a nuestros 43 hermanos. Hoy nuevamente Ayotzinapa esta de luto, nuevamente Ayotzinapa pone los muertos en una guerra que no pedimos.

Esta tarde dos de nuestros camaradas miembros de la FECSM fueron víctimas de la ola de violencia que han desatado los gobiernos en contra del pueblo de México, hoy más recrudecida en el estado de Guerrero, donde te asesinan por alzar la voz, donde pasa lo inimaginable hablando de terrorismo de estado. Nuestros compañeros; Jonh Morales Hernandez de 4 año de la comunidad de Saucito Municipio de Tecoanapa y
de 4 año B de Apantla Municipio de Ayutla, Guerrero.
Ambos venían como pasajeros en una urvan que los llevaría de vuelta a la normal de Ayotzinapa una vez que habrían terminado sus prácticas docentes cuando en el kilómetro 4 de la carretera Chilpancingo – Tixtla un comando armado cerro el paso a la urvan bajando inmediatamente a los compañeros y asesinándolos a mansalva.

Por estos hechos nosotros como Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México seguimos denunciando la política de terror que vienen implementando en contra del movimiento social, condenamos los hechos en contra de nuestros compañeros y hacemos saber a la opinión pública que tomaremos acciones por la exigencia de Justicia.

img_1455-c¡Ni un muerto más en Guerrero!

¡Nos siguen faltando 43!

¡Alto al terrorismo de estado!

¡No al cierre de las Normales Rurales!

¡Abrogación de la mal llamada Reforma Educativa!

¡Por la liberación de la juventud y clase explotada!

¡VENCEREMOS!

Urgente: Represión en la Normal Rural de Tiripetío – Michoacán.

Compartimos el comunicado de los compañeros de la FECSM en Tiripetío:

Morelia, Michoacán a 12 de abril de 2016

A LOS ORGANISMOS DEFENSORES DE DERECHOS HUMANOS NACIONALES E INTERNACIONALES
DENUNCIAMOS LA REPRESIÓN A ESTUDIANTES NORMALISTAS DE TIRIPETIO MICHOACÁN

En estos momentos 12:30 pm han ingresado a las instalaciones de la Escuela Normal Rural Vasco de Quiroga (ENRVQ) un fuerte operativo policiaco-militar encabezado por la Policía estatal “Fuerza Ciudadana”, la Policía Federal, y patrullas del ejército mexicano reprimiendo con brutalidad a los estudiantes de la Escuela Normal Rural Vasco de Tiripetío Michoacán. Han llegado disparando sus armas oficiales del ejército y la policía federal, granadas de gas lacrimógeno como proyectil, balas de goma, con resultado de decenas de estudiantes heridos, golpeados y torturados por los cuerpos policiacos. Aún no se sabe del paradero de algunos de sus compañeros.

Los estudiantes normalistas desde hace tiempos han buscado el dialogo con el gobierno del estado de Silvano Aureoles Conejo, haciendo entrega de un pliego de demandas exigiendo las becas que no les han entregado desde septiembre de 2015, sin embargo, la respuesta del gobierno federal y estatal ha sido la represión policiaca.
Responsabilidad de esta agresión es del gobierno del estado que encabeza Silvano Aureoles Conejo, y el gobierno federal de Enrique Peña Nieto, Primero, por no solucionar las demandas del movimiento estudiantil de las escuelas normales oficiales del estado y,Segundo, por la represión brutal hacia los estudiantes normalistas.
A los organismos defensores de derechos humanos, solicitamos de su loable labor para frenar la represión hacia los estudiantes normalistas que continúan defendiendo sus derechos humanos y constitucionales, están en pie de lucha.

El operativo militar policíaco continúa y siguen arribando a las inmedeaciones del Pueblo de TIRIPETIO más unidades con cuerpos represivos. Estemos atentos y al pendiente de cualquier situación.

¡ALTO AL TERRORISMO DE ESTADO!
¡ALTO A LA MILITARIZACIÓN Y PARAMILITARIZACIÓN!
¡LIBERTAD A TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS Y DE CONCIENCIA DEL PAÍS!
¡PRESENTACIÓN CON VIDA DE TODOS LOS DETENIDOS DESAPARECIDOS!
¡POR LA UNIDAD OBRERO, CAMPESINO Y POPULAR!

¡FRENTE NACIONAL DE LUCHA POR EL SOCIALISMO FNLS!

¡ORGANIZACIÓN DE NORMALES OFICIALES DEL ESTADO DE MICHOACÁN!

¡Ser Pueblo, Hacer Pueblo y Estar con El Pueblo!

¡TIRIPETIO EN PIE DE LUCHA!

Ayotzinapa: CONTRA EL ESTADO DEL MIEDO

Cuando la tiranía es ley, la rebelión es un derecho”

Simón Bolivar

A manera de introducción

Las Escuelas Normales Rurales han saltado al panorama nacional e internacional en los últimos meses debido a los acontecimientos suscitados en Iguala, Guerrero. Sin embargo, antes de poder analizar a cabalidad dichos sucesos es necesario conocer la historia y el contexto en el que se desarrollaron.

El proyecto de escuelas normales rurales tiene como antecedente la fusión de las Escuelas Normales Regionales (ENR) y las Escuelas Centrales Agrícolas (ECA) en 1926, justo en ese año, el 1° de mayo, se coloca la primera piedra de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, mejor conocida como “la normal de Ayotzinapa”.

En su inicio, las Escuelas Normales Regionales tenían como propósito formar profesores que en un periodo corto de tiempo estuvieran capacitados para enseñar a leer y a escribir a los habitantes de comunidades rurales, además de instruirlos en los avances agrícolas de la época. Por su parte, las Escuelas Centrales Agrícolas, surgieron con la idea de modernizar y organizar la producción del campo mexicano. Es así, que las Escuelas Normales Rurales fueron creadas con el propósito de brindar educación a los hijos de campesinos y apoyar el desarrollo del campo mexicano. Para el sexenio de Lázaro Cárdenas recibieron un fuerte apoyo económico.

Las normales rurales, no sólo formaban maestros, sino que se convirtieron en alternativas para los hijos de campesinos. En sus aulas se impartió (y sigue impartiéndose) formación política-ideológica Marxista-Leninista. Esto propició que en 1935 se formara la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM), la mas antigua organización estudiantil de nuestro país. Desde entonces dicha Federación ha agrupado a los estudiantes de las Normales Rurales, y organiza la lucha por su defensa, poniendo en claro su lema: “Mientras la miseria exista, las normales rurales tendrán razón de ser”.

A partir del sexenio de Manuel Ávila Camacho, el proyecto del normalismo rural fue abandonado, los internados mixtos fueron abolidos, el presupuesto de las escuelas reducido al mínimo y finalmente, en 1945, se implantó un plan de estudios que homologaba a las Normales Rurales con las urbanas, con las que se vieron obligadas a competir a pesar de ser proyectos completamente diferentes. Todo esto sin contar el cierre de mas de la mitad de los planteles, pues de las 36 Escuelas Normales Rurales que alguna vez existieron, actualmente sobreviven únicamente 16.

Por sólo mencionar algunos de estos ataques, tenemos que en 1941, el entonces gobierno Federal encabezado por el presidente Manuel Ávila Camacho y el gobernador del estado de Guerrero Carlos F. Carranco Cardoso, acusaron a los estudiantes de Ayotzinapa de haber agraviado a la bandera nacional, al sustituirla por una bandera rojinegra. Varios estudiantes fueron detenidos y acusados de los delitos de sedición y asociación delictuosa. Otro de los ataques que sufrió el normalismo mexicano tuvo lugar durante el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz, quien en 1969 cerró 15 de las 29 normales rurales que existían en ese momento, argumentando que eran nidos de comunistas; a partir de entonces y hasta mediados de la década de los años setenta, el espionaje y represión contra los estudiantes normalistas de todo el país aumentó de forma considerable, particularmente en el estado de Guerrero en donde producto de las condiciones de hambre, miseria y represión, surgieron dos grupos armados encabezados por dos maestros: Lucio Cabañas Barrientos, quien estudió en la normal de Ayotzinapa, y que fue secretario general de la FECSM. Y Genaro Vázquez Rojas, también egresado de dicha normal; desatándose por parte del Estado mexicano una represión generalizada, teniendo como consecuencia la desaparición forzada y el asesinato de decenas de estudiantes y campesinos.

Durante los años siguientes, el hostigamiento y represión al movimiento estudiantil normalista organizado en la FECSM no ha cesado:

a) Hidalgo.- El 19 de febrero del año 2000 la policía del estado desalojó la normal Luis Villareal, mejor conocida como “el Mexe” deteniendo a decenas de estudiantes y padres de familia. La respuesta por parte de los habitantes del poblado fue la retención de 64 policías que se mantuvieron hasta la liberación los detenidos. Para 2003, el gobierno federal suspendió el sistema de internado y en 2008, fue cerrada definitivamente con la entrada del ejército a sus instalaciones.

b) Chiapas.- El 6 de agosto de 2003, siendo gobernador del estado Pablo Salazar Mendiguchía, estudiantes de la normal rural Mactumactzá fueron reprimidos por la policía estatal, resultando muerto el alumno Joel David Martínez.

c) Guerrero.- En el año de 2011, los estudiantes de Ayotzinapa pedían al gobierno del estado recursos para darle mantenimiento a las instalaciones de la escuela y un aumento a la beca de alimentos que en ese año era de 35 pesos mexicanos, alrededor de 2.5 dólares. Para ello bloquearon la Autopista del Sol, que conecta al estado de Guerrero con la capital del país. Las policías Federal y Estatal desalojaron a los manifestantes y se suscitó un enfrentamiento teniendo como resultado la muerte de una persona que laboraba en una gasolinera, así como la muerte de Jorge Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús, alumnos de Ayotzinapa.

Es en este contexto histórico que debemos enmarcar los recientes hechos ocurridos en el estado de Guerrero.

La noche de Iguala.

El pasado 26 de septiembre, estudiantes de la Normal de Ayotzinapa salieron rumbo al poblado de Iguala en el estado de Guerrero con el fin de realizar actividades para financiar la normal y la toma de dos autobuses para el transporte de los alumnos. La acción estaba planteada originalmente para realizarse en Chilpancingo, sin embargo, debido a la presencia de policías antimotines, se decidió realizarla en la ciudad de Huitzuco que se encuentra cerca del poblado de Iguala. Posteriormente los normalistas se trasladaron hasta la terminal de autobuses de Iguala y toman dos unidades Costaline, así parten cuatro camiones de regreso a la normal.

Pasadas las 21:00 hrs. un grupo de policías municipales de Iguala abrieron fuego contra los estudiantes que ya se retiraban, resultando herido por una bala en la cabeza un estudiante Aldo Gutierrez Solano, quien aún permanece en estado vegetativo.

“…nos dirigimos a la terminal de autobuses, ya se tenía previo diálogo con los choferes, de antemano ya sabían que íbamos a ir por las dos unidades. Cuando salimos de la terminal pues ningún percance, ningún contratiempo, avanzamos lo de una cuadra y media y nos toparon dos patrullas de la policía municipal de la ciudad de Iguala, las cuales inmediatamente pues empezaron a dispararnos, en un principio creemos que son disparos al aire, cuando nos bajamos yo me percaté que los disparos no eran al aire, los disparos eran directamente contra nosotros, los disparos eran directamente contra los autobuses. En respuesta a los disparos que la policía municipal estaba realizando contra nosotros empezamos a aventar piedras, en lo personal yo encontré cuatro piedras y cuatro piedras fueron las que arrojé” relata un estudiante de primer año de la normal.

Según los testimonios recabados por el periodista John Gibler, durante el tiroteo, que duró al rededor de hora y media, los estudiantes pudieron percatarse que los policías uniformados bajaron a los alumnos que se encontraban en el tercer camión (ya que en ese momento solo se encontraban tres camiones) y los pusieron boca abajo en el suelo, para después subirlos a las patrullas; ahora sabemos que aquellos estudiantes nunca fueron presentados a ningún ministerio público, y forman la mayor parte de los 43 jóvenes desaparecidos. Al finalizar el tiroteo los policías recogieron los casquillos y se retiraron del lugar. Relata también el estudiante: “…yo estoy seguro de que los policías, la intención de ellos era quitarnos la vida, era asesinarnos”.

Aproximadamente a la media noche, ya pasado el tiroteo, llegaron al lugar las camionetas con estudiantes de la normal que habían sido notificados por sus compañeros de los sucesos que habían acontecido, llegaron también reporteros de la prensa local, así como maestros pertenecientes a la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) y colonos. Mientras que algunos brindaban atención médica a los heridos y otros daban información a los medios de comunicación, un comando armado vestido de civil abre fuego contra la multitud; fue en este nuevo ataque que dos normalistas, Daniel Solís Gallardo y Julio César Ramírez Nava, perdieron la vida.

“Llegamos y vimos los autobuses que estaban totalmente destrozados a balazos, a la altura de las ventanillas, a la altura del parabrisas, abajo, las llantas ponchadas, sangre dentro de los autobuses, sangre coagulada, osea, no era sangre de una gotita, era sangre en cantidades.” relata Omar García, estudiante de la normal; “… de repente, de la parte de la carretera proveniente de Teloloapan y de todo ese lugar, hacia Iguala, estaba una parte obscura, cuando escuchamos el tableteo de los disparos. Aproveché un rato en el que supuse que estaban cambiando de parque o los cargadores de sus armas, y es cuando ya brinqué hacia la calle Anelvares(!) que va rumbo al centro, donde estaban corriendo mis demás compañeros, cuando llegamos, como a dos o tres cuadras, el ejército también ya andaba patrullando ahora sí la ciudad …y nos decían: cállense, cállense, ustedes se lo buscaron, querían ponerse con hombresitos, pues ahora entrenle, entrenle y aguántense”

El ataque contra los normalistas fue indiscriminado, a tal grado que casi al mismo tiempo otro comando armado también disparó contra un camión que transportaba a un equipo de futbol, “Los avispones de Chilpancingo”, por confundirlos con normalistas, en este ataque perecieron tres personas: un jugador del equipo, una mujer abordo de un taxi y el chofer del autobús.

En la mañana del 27 de septiembre fue encontrado sin vida el cuerpo de Julio César Mondragón Fontes “El Chilango” cerca de donde habían ocurrido lo ataques de la noche previa. Su cuerpo presentaba señas de tortura, su rostro estaba desollado y sus ojos habían sido arrancados. Investigaciones posteriores revelarían que todo esto fue realizado cuando Julio Cesar aún estaba vivo. “… ese mismo día, (relata un sobreviviente) a las 7 de la mañana nos informan que habían encontrado desollado a un tercer compañero; nos brindan la información solamente a un pequeño grupo de cinco personas, entre ellos yo, nos muestran la fotografía y nos dicen: ¿lo reconocen?, inmediatamente lo reconocí por la bufanda, por la playera que llevaba, el compañero no tenía la piel del rostro, no tenía los ojos. El compañero estuvo conmigo antes de que ocurriera la segunda balacera. El compañero Julio Cesar tiene una bebe de aproximadamente dos meses de nacida, su esposa.”

Originalmente se hablaba de 57 estudiantes sin localizar, sin embargo, en los días siguientes 14 de ellos se reportaron sanos y salvos. Quedaron 43 jóvenes desaparecidos. El alcalde de Iguala José Luis Abarca renunció a su cargo y salió del estado junto con su esposa María de los Ángeles Pineda, siendo detenidos la madrugada del 4 de noviembre en una casa ubicada en el Distrito Federal. El 23 de octubre, el gobernador de Guerrero Ángel Aguirre Rivero pidió una licencia para ausentarse de su cargo. El gobierno federal atrajo las investigaciones y el presidente Enrique Peña Nieto se pronunció condenando los hechos del 26 y 27 de septiembre, mas de 10 días después de la masacre.

El Estado ha dado a conocer la versión oficial, donde los policías municipales de Iguala habrían entregado a los estudiantes a policías municipales de Cocula y que éstos a su vez los pusieron en manos de miembros del cártel conocido como “guerreros unidos”, quienes finalmente ejecutaron e incineraron los cadáveres de los 43 normalistas. La hipótesis surge después de la captura de algunos miembros de dicho cártel, quienes afirmaron haber participado en la ejecución, además señalaron la localización de una fosa con 28 cuerpos. Mas adelante los peritos demostraron que los restos hallados no correspondían a los 43 desaparecidos. En días siguientes fueron descubiertas diversas fosas con cadáveres, pero ninguno pertenecía a los normalistas. Eso abre otra pregunta: ¿a quienes corresponden tantos y tantos cadáveres que llenan las tierras de Guerrero y muy probablemente de todo el país?

Fue el 7 de noviembre que la Procuraduría General de la República informó que existen indicios de un asesinato masivo en el basurero de Cocula. Según la información de tres nuevos detenidos, los policías entregaron a los estudiantes al grupo delictivo, quienes posteriormente los ejecutaron y trasladaron los cuerpos al basurero para incinerarlos, una vez consumado esto depositaron las cenizas en bolsas de plástico y las arrojaron a un río cercano. Así el Estado buscó dar carpetazo al caso Ayotzinapa, sin embargo, ni los padres de familia, ni los compañeros de la normal, ni el pueblo mexicano creyó esta nueva mentira, así que las movilizaciones continuaron.

El 7 de diciembre el vocero de los padres de familia confirmó que los peritos Argentinos identificaron los restos hallados en el basurero de Cocula con uno de los normalistas: Alexander Mora Venancio. Recientemente ha surgido una nueva hipótesis elaborada por investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) que señala que los cadáveres pudieron ser incinerados en crematorios del ejército. Esta teoría es muy posible, de hecho la revista Proceso, en su número 1989, publicó un trabajo realizado con el apoyo del Programa de Periodismo de Investigación de la Universidad de California en Berkeley con base en testimonios, vídeos, informes inéditos y declaraciones judiciales, que muestra que la Policía Federal (PF) participó activa y directamente en el atentado. La investigación señala un informe inédito del gobierno del estado de Guerrero, y obtenido por Proceso, donde se menciona que los normalistas eran monitoreados por agentes estatales y federales desde su salida de Ayotzinapa aquella tarde el 26 de septiembre. Según el documento, a las 17:59 horas el Centro de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo (C4) de Chilpancingo informó que los normalistas partían de Ayotzinapa rumbo a Iguala. A las 20:00 horas la PF y la policía estatal llegaron a la autopista federal Chilpancingo-Iguala, donde los estudiantes empezaban a hacer una colecta. A las 21:22 horas el jefe de la base de la PF, Luis Antonio Dorantes, fue informado de la entrada de los jóvenes a la central camionera y a las 21:40 el C4 de Iguala reportó el primer tiroteo.

En resumen, los hechos del 26 y 27 de septiembre no pueden ser reducidos a eventos aislados, son crímenes perpetrados por el Estado en su conjunto, ataques que pretenden destruir los bastiones del movimiento social, como lo es la Escuela Normal Rural Raúl “Isidro Burgos”. Son parte de una política de terror que pretende someter al pueblo y así evitar que proteste en contra de las terribles reformas que el Estado semifeudal, burocrático terrateniente ha impuesto para salvaguardar los intereses del imperialismo, principalmente yanquee. Como veremos más adelante, estos hechos forman parte de la política fascista que el imperialismo pretende imponer en sus semicolonias. A pesar de ello lejos de apagar la llama del movimiento social, la han encendido y convertido en una gran hoguera que terminara, tarde o temprano, por consumir hasta sus cimientos a este sistema putrefacto. Las múltiples fosas clandestinas que han sido halladas, nos dejaron una enseñanza: “quisieron enterrarnos, pero no sabían que eramos semilla”

A continuación la lista de los 42 normalistas desaparecidos:

Abel García Hernández

Abelardo Vázquez Periten

Adán Abrajan de la Cruz

Antonio Santana Maestro

Benjamín Ascencio Bautista

Bernardo Flores Alcaraz

Carlos Iván Ramírez Villarreal

Carlos Lorenzo Hernández Muñoz

César Manuel González Hernández

Christian Alfonso Rodríguez Telumbre

Christian Tomas Colón Garnica

Cutberto Ortíz Ramos

Dorian González Parral

Emiliano Alen Gaspar de la Cruz

Everardo Rodríguez Bello

Felipe Arnulfo Rosas

Giovanni Galindes Guerrero

Israel Caballero Sánchez

Israel Jacinto Lugardo

Jesús Jovany Rodríguez Tlatempa

Jonas Trujillo González

Jorge Álvarez Nava

Jorge Aníbal Cruz Mendoza

Jorge Antonio Tizapa Legideño

Jorge Luis González Parral

José Ángel Campos Cantor

José Ángel Navarrete González

José Eduardo Bartolo Tlatempa

José Luís Luna Torres

Joshvani Guerrero de la Cruz

Julio César López Patolzin

Leonel Castro Abarca

Luis Ángel Abarca Carrillo

Luis Ángel Francisco Arzola

Magdaleno Rubén Lauro Villegas

Marcial Pablo Baranda

Marco Antonio Gómez Molina

Martín Getsemany Sánchez García

Mauricio Ortega Valerio

Miguel Ángel Hernández Martínez

Miguel Ángel Mendoza Zacarías

Saúl Bruno García

La guerra sucia

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) estuvo al frente de la silla presidencial de 1929 hasta el año 2000, cuando Vicente Fox Quezada, del Partido Acción Nacional (PAN) tomó protesta del cargo presidencial. El triunfo del PAN representó para miles de mexicanos la supuesta “transición democrática” que había sido tan anhelada, después de los “días obscuros del PRI”. La historia de masacres era muy larga. La represión de la huelga ferrocarrilera en 1958, así como al movimiento magisterial en el mismo año, las masacres estudiantiles de 1968 y 1971, el ataque los diferentes grupos guerrilleros durante los años 70 dejando centenares de personas desaparecidas, la masacre de campesinos en Aguas Blancas, Guerrero en 1995, la matanza de indígenas en Acteal en 1997, la represión a la huelga estudiantil de la UNAM en 1999-2000, todos ellos son solo algunos pocos ejemplos de la brutalidad que representó el PRI.

Por lo anterior se fincaron grandes esperanzas en el gobierno del panista Vicente Fox, yendo rápidamente en picada. El nuevo partido en el poder continuó con la represión, ahora aliados con el PRI como se demuestra en el ataque al poblado de San Salvador Atenco en 2006, y la represión masiva a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca que mantenía tomada la ciudad de Oaxaca en 2006, que dejó en total 26 muertes, entre muchos otros. Será después del fraude cometido en los comicios electorales del 2006, cuando se impusiera al también panista Felipe Calderón Hinojosa, que la política de saqueo y terror tomaría tintes descarados. La principal tarea del entonces presidente, fue consolidar las bases del dominio militar estadounidense en nuestro país, el principal ejemplo de ello es la puesta en marcha de la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN), que a pesar de haber sido firmada en 2005 por Vicente Fox, fue hasta 2007 cuando ésta llegó a su clímax. Anteriormente otros tratados de corte más económico han sido firmados, el ejemplo mas claro es el TLCAN firmado en 1992 por los mismo países, que pone en competencia a la industria y el campo poco desarrollados de México contra los del imperialismo estadounidense. Este tratado generó gran descontento, incluso cuando surgió el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en 1994, tuvieron como principal demanda la disolución del TLCAN.

La ASPAN, garantizó legalmente la validez de la intervención militar de cualquiera de estos países en caso de que los intereses comunes se vieran afectados. Así, si los intereses del imperialismo se vieran afectados, éste tiene el derecho legal de intervenir militarmente en nuestro país.

Además de lo anterior, en 2006 Felipe Calderón declaró la famosa guerra contra el narcotráfico que dejó en sus seis años de gobierno 121 mil 683 muertes violentas, así como 26 mil 121 desapariciones forzadas según cifras oficiales. Esta guerra permitió a Calderón aumentar considerablemente su apoyo a las fuerzas armadas, solo por ejemplificar, en su sexenio el sueldo de los militares de bajo rango aumentó 150% y el gasto militar creció un 44% de 2006 a 2011. La política de terror sembrada con esta guerra, permitió que el ejército saliera a patrullar las calles fortaleciendo así terrorismo de Estado abierto y descarado. Además la prensa jugó su papel, manipulando cada muerte para presentarla como un paso más en la “lucha por la seguridad, libertad y democracia” de nuestro país. Los ojos se acostumbraron a mirar cadáveres decapitados, desollados, desmembrados, calcinados; nos acostumbraron a los “levantones”, a las extorsiones y al caos, y, obviamente, en este clima el pueblo legitimó la violación a los derechos humanos y el asesinato impune, pues habían obtenido un nuevo calificativo: “daños colaterales”.

Cuando esos seis años hubieron pasado, todo mundo estaba listo para recibir de nueva cuenta al PRI, porque ellos “si sabían gobernar”, sin embargo, la política no cambio mucho, la violencia continuaba pero ahora con una censura en la prensa nacional, ocultando la mayor cantidad posible de información que hacía referencia a ella. En dos años del mandato del priista Enrique Peña Nieto, se contabilizan arriba de 30 mil muertes, lo cual demuestra que a pesar del cambio de partido político, la política seguía siendo la misma. Vinieron las reformas estructurales, 11 en total, las cuales tienen el objetivo de reajustar el país económicamente para el saqueo, ejemplo claro es la reforma energética. Además del saqueo, también se ocuparon de arrebatar los pocos derechos laborales a los trabajadores, en este sentido van la laboral y la educativa.

El clima de violencia que impera hoy en día y desde hace años, es el propicio para el proyecto Estatal de “limpieza social”. Los asesinatos políticos se disfrazan dentro de la enorme cifra de muertes a causa del “crimen organizado”, librando una guerra antisubversiva disfrazada de guerra antinarcotráfico. Mas aún, los propios cárteles de droga se encargaron de asesinar a muchos activistas a lo largo del país. La guerra contra el narcotráfico fue la jugada perfecta para el Estado. Por un lado legitimó la excesiva presencia policiaca y del ejército en las calles para impedir la manifestación popular; y por el otro lado, permitió la libertad de asesinar a cualquier persona que resultara incomoda a los intereses del Estado, periodistas, defensores de derechos humanos y activistas.

Los recientes hechos en Iguala contra los normalistas de Ayotzinapa solo pone en evidencia la clara complicidad de todos los partidos políticos, puesto que fue la “izquierda” del Partido de la Revolución Democrática (PRD) quien ejecutó el plan orquestado por el Estado en su conjunto. Los socialdemócratas “redimidos” de Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) habían hecho campaña electoral por el mismo José Luis Abarca.

Pero algo más queda por decir, los alcances del movimiento en apoyo a Ayotzinapa trascendieron los cálculos del Estado, sobrepasando la fronteras de nuestro país. El pueblo salió por millares a las calles y por todo el país el horror quedó al descubierto. En las escuelas, el movimiento se reactivó como no se había visto en décadas, y la política que anteriormente era un idioma hablado solo por la burguesía, empezó a correr por las bocas del pueblo trabajador. Y el Estado quedó imposibilitado para responder mientras la atención siguiera focalizada en México, así que puso otras tácticas en marcha. A pesar de la efervescencia política, activó a diferentes grupos bajo su control para actuar bajo dos frentes, el primero abanderando el pacifismo, condenando todo método de lucha combativa, para mediatizar al movimiento y convertirlo en algo controlable para el Estado. El segundo frente fue infiltrar agentes que representaran todo lo contrario a los primeros, los que accionaran radicalmente sin el apoyo de las masas, provocando la represión generalizada. Debemos hacer énfasis en que sabemos la importancia de mantener una lucha radical contra el Estado, puesto que el ataqué de éste es también radical, y ante la miseria, la injusticia y la opresión no se puede mantener una posición blanda, se debe librar una lucha justa y decidida, pero esa lucha debe ser codo a codo con las masas, por lo tanto las organizaciones revolucionarias deben buscar politizar y organizarlas para dicho accionar. En resumen, el Estado infiltró grupos oportunistas de derecha para frenar la organización combativa de las masas, y por el otro lado, oportunistas de izquierda para aislar a los sectores más radicales.

Conformé la efervescencia iba pasando, el Estado prosiguió con una campaña de represión selectiva, tal es el caso de la detención de los activistas Bryan Reyes y Jacquelyn Selene Santana López, detenidos el 15 de noviembre bajo cargos fabricados; la detención de Sandino Bucio estudiante y activista de la Facultad de Filosofía y Letras UNAM, el secuestro y tortura de Manuel Esquer, estudiante de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el asesinato de Edith Gutiérrez García, estudiante y activista del Instituto Politécnico Nacional (IPN), entre otros casos. De esta forma se buscó intimidar y desarticular al movimiento. Pero la represión comenzó a generalizarse en las últimas semanas, en medio de las vacaciones de invierno. La policía capitalina ha atacado al plantón que se instaló frente a la PGR por la presentación con vida de los 43 normalistas y la liberación de los presos políticos, así mismo procedió al desalojo del espacio autogestivo “Chanti Ollin”. En Chilpancingo la policía federal ataco a los normalistas de Ayotzinapa la madrugada del 14 de diciembre dejando varios heridos. Es probable que esta situación sólo empeore, puesto que se acercan los comicios electorales de 2015 y el Estado debe garantizar que se lleven a cabo para mantener su “legitimidad”. Al otro lado se encuentran los padres de familia de los 43 desaparecidos, los normalistas de Ayotzinapa, los policías comunitarios de Guerrero, los maestros de la CETEG y las organizaciones sociales, todas estas fuerzas no tienen la intención de permitir dichas elecciones, porque no pueden permitir que la mafias electorales mantengan la farsa. Existe un clima que se polariza y donde pronto no quedará lugar para los “de en medio”.

Todos lo anterior es parte de una escalada de la política represiva del Estado mexicano que pretende sumir en el miedo al pueblo para imponer, sin oposición, toda su política entreguista y antipueblo.

Por ende, la tarea fundamental de todos aquellos que se oponen a la barbarie es fortalecer todas las organizaciones revolucionarias, progresistas y democráticas del país, denunciar la guerra antipueblo que se desarrolla en cada barrio, oficina, escuela, campo, en cada calle, y plaza a fin de que cada mexicano tenga completamente clara la situación y la necesidad de organizarse. Y fundamentalmente es necesaria la unidad de todas estas organizaciones para combatir la represión de este monstruoso Estado.

Pero no solo basta con denunciar lo que pasa, sino que se debe impulsar el carácter combativo y frontal en la lucha popular, desenmascarar por completo a este sistema de ignominia y por lo tanto desenmascarar la farsa electoral, donde se presenta toda una gama de partidos políticos de “diferentes tendencias” que finalmente responden a un mismo amo: la burguesía, el imperialismo y la clase terrateniente. Hoy mas que nunca esa afirmación queda demostrada, pues en los miles de asesinatos y desapariciones de nuestro país, absolutamente todos los partidos han sido cómplices. Impulsemos la consigna: ¡VOTAR, ES VOTAR POR EL CRIMEN ORGANIZADO! ¡NO VOTAR, ORGANIZARSE Y LUCHAR!

Por último, hacemos un llamado a la solidaridad internacional, a todas las organizaciones revolucionarias, democráticas y progresistas, para denunciar la guerra antipueblo, a evidenciar el carácter fascista del Estado mexicano y demandar la presentación con vida de los 42 jóvenes normalistas de Ayotzinapa.

¡Porque vivos se los llevaron, VIVOS LOS QUEREMOS!

¡Nos tocan a uno, nos tocan a todos!

LA REBELIÓN SE JUSTIFICA

URGENTE: El Estado asesina a estudiante Normalista de Guerrero.

FEDERACIÓN DE ESTUDIANTES CAMPESINOS SOCIALISTAS DE MÉXICO
COMUNICADO URGENTE DE LA FECSM
A LOS ESTUDIANTES NORMALISTAS
AL MAGISTERIO NACIONAL
A LAS ARGANIZACIONES SOCIALES
A LOS MEDIOS INFORMATIVOS
AL PUEBLO DE MÉXICO

ayozi

Causa indignación como nuevamente el Estado Mexicano demuestra su
brutalidad y saña para resolver los problemas de los estudiantes y
apagar a sangre y fuego movimiento.

El día de ayer (26 de septiembre), los estudiantes de la Escuela
Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero fueron balaceados por las
policías de los tres niveles de gobierno mientras se encontraban
realizando una colecta de recursos para salir a la Marcha Nacional
conmemorativa de la masacre del “2 de octubre”. Ahí fue asesinado
cobardemente un estudiante… se encuentran gravemente heridos de bala
varios de sus compañeros y 15 fueron detenidos. Hasta el momento la
policía continúa con la persecución de estudiantes que han sido
dispersados de la escuela y se refugian en casas de la población.

Es inadmisible que a 46 años de la masacre de Tlatelolco se sigan
matando estudiantes por cometer el simple delito de soñar con una
sociedad más justa.

Desde este espacio repudiamos totalmente la represión que se está
llevando a cabo en el estado de Guerrero.

Pedimos el cese inmediato al fuego contra los estudiantes, el fin de
la persecución, la liberación de los presos y el castigo a los
culpables de estos hechos tan lamentables del gobierno de Guerrero.

-Nos solidarizamos con la lucha de los compañeros normalistas.
-Hacemos un llamado urgente a la sociedad mexicana a romper el cerco
informativo.
-Esta represión no debe ser ocultada por los medios de comunicación masiva.
-Esto no puede seguir ocurriendo y quedarnos callados.
-Démosle difusión en las redes sociales.
-Coloquemos una leyenda en nuestros autos repudiando esta agresión y
estemos pendientes de las actividades que emprendan los compañeros
normalistas.

¡Todos a solidarizarnos con los estudiantes de la Escuela Normal Rural
de Ayotzinapa, Guerrero!
¡Fuera el gobierno represor de Ángel Aguirre Rivero!
¡Viva la unidad de los estudiantes normalistas y el pueblo mexicano!

Desde el estado de Guerrero, a 27 de septiembre de 2014.

COMBATIVAMENTE: FECSM

!El Politécnico en pié de lucha en contra de las reformas!

El día de hoy vimos a la juventud y en específico a los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) salir a las calles de manera masiva con una misma voz: BASTA. Ya desde el pasado 17 de septiembre la comunidad de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura (ESIA) sostiene un paro indefinido debido a la aprobación del nuevo reglamento interno del IPN que está por entrar en vigor.

Entre las principales demandas de la Asamblea General Politécnica se encuentra la derogación del plan de estudios 2014 e inmediata aplicación del Plan de Estudios 2004 a todos los estudiantes de nuevo ingreso, un rediseño del plan de estudios, respeto a los derechos laborales de los profesores, fuera la policía bancaria de la ESIA, etc.

Este paro es resultado de una serie de negativas por parte de las autoridades para una verdadera solución al conflicto. Ahora la comunidad politécnica levanta la voz para hacerse escuchar, a éste movimiento también se han sumado los CECyT 1,2,6,10 y 14, así como la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería y Ciencias Sociales y Administrativas (UPIICSA).

La lucha del politécnico apenas comienza y requiere del apoyo, no solo de sus estudiantes, sino de toda la juventud y el pueblo mexicano, pues no debemos olvidar que las reformas que hoy se pretenden realizar en esta institución pertenece al paquete de reformas impulsadas por el gobierno títere de Enrique Peña Nieto, son parte de la política que pretende arrebatarle al pueblo sus conquistas y convertir derechos tan elementales como la educación en un negocio rentable para las grandes empresas, donde los estudiantes no sean vistos como personas sino como simples clientes y al mismo tiempo mercancías que son moldeadas a los intereses del gran capital. Solo la solidaridad podrá detener dichos planes. Organicémonos pues y unámonos a esta lucha que no es de hoy, ni terminará mañana.

LA REBELIÓN SE JUSTIFICA